Démosle sentido a la vida
Mi papá solía decir que el lugar más feliz del mundo era la sala de cirugía. Tales palabras, viniendo de un médico cirujano, representan una profunda pasión y un gran amor por su trabajo. Esto, a su vez, representa normalmente una altísima calidad en el ejercicio de su profesión y una verdadera vocación de servicio. En el caso de mi señor padre, ese era exactamente el caso.